Víctor Samuel Rivera

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Este blog, Anámnesis, es un esfuerzo por hacer una bitácora de filosofía política desde el ángulo de la hermenéutica filosófica.

jueves, 19 de enero de 2017

La Internacional blanca/ Donald Trump en la guerra civil universal

 






La Internacional blanca
Donald Trump en la guerra civil universal

Dedicado a Mauricio y Mauricio

Víctor Samuel Rivera
Sociedad Peruana de Filosofía

El 21 de enero será el inicio de la administración Trump en los Estados Unidos. Como en la historia humana nada es coincidencia, en Francia se va a conmemorar el sacrificio en la guillotina del Rey Luis XVI. Ambos acontecimientos se sitúan en una estela de sentido y marcan, por su fecha idéntica, un arco de significado; vamos a intentar comunicar al público que por aquí pasa una hermenéutica de la actualidad: haremos un diagnóstico y una prognosis de lo que el límite presente de ese arco significa. Todo diagnóstico del mundo social establece algunos parámetros como signa tempora: acontecimientos que parecen realizar un sentido, del cual (en nuestras emociones y expectativas) encontramos ser sus portadores. Todos los diagnósticos presuponen un margen de incertidumbre que intentamos ser también agentes, aunque sea –como es el caso- agentes del pensar. Mientras tanto, quede sentado que este año 2017 son elecciones en Francia. Es completamente seguro que el Frente Nacional, hoy el partido político más grande y organizado de ese país, llegará a la segunda vuelta, disputando con el Partido Republicano cuyo líder –por algo que el lector verá mejor después- es tipificado como un conservador religioso. Marine Le Pen, la líder del Frente Nacional, y uno de los personajes más extraordinarios del movimiento social europeo antiliberal, estuvo esta semana en la Torre Trump de Nueva York. Obviamente, coordinando algo con Donald Trump. Pero dejemos los signa tempora que hablan de Trump y Le Pen un instante y vayamos por otro frente, el Frente internacional.



Muy pocos intelectuales -y sin duda nunca los analistas políticamente correctos- diagnostican considerando a los agentes sociales marginales incorrectos visibles; no lo hacen sino cuando están a la puerta de ser electos y realizan un acto de fuerza cuyas consecuencias son inevitables. Se trata de un error metodológico de estos señores; ellos quieren evitar ampliar lo que llaman la “visibilidad” de lo que esos agentes representan, quizá con la oscura intención de opacar o impedir su éxito; del mismo modo, impulsan y exageran de manera patética lo que les conviene para conservar su mundo, como ha sido el caso con la candidatura demócrata americana en 2016, por la que lloran hasta hoy. Pero la realidad tiene una cierta astucia, que es notoriamente más inteligente que los pobres analistas y expertos; mientras éstos se ciegan a sí mismos en las falsedades y las idioteces que desean hacerle creer a los demás, la realidad social se hace ver por sí sola: lo hace por medios incorrectos, desde las redes sociales, los memes y el Facebook hasta la violencia espontánea, como ocurre hoy mismo en el Perú, cuando los medios se alían con los empresarios para ocultar (“hacer invisible”) una corrupción de la que el hombre común no es ignorante. Como respuesta a las políticas de promoción de la sexualidad y de encubrimiento de la corrupción (que alguien que ha pretendido ocupar la silla más alta de mi nación se hace el loco simulando su responsabilidad en ella), el pueblo sale a las calles o pone fuego los hitos que los corruptos usan hasta hoy para enriquecerse con su pobreza. Los agentes invisibilizados por la prensa y los analistas un buen día se hacen visibles solos, sin que medie lógica alguna.

Lo políticamente correcto y lo visible constituyen un solo ámbito; aunque ya no se usa más la expresión “pensamiento único”, está presupuesto en la identidad entre lo visible y lo correcto que hay un precio para hacerse visible en el mundo histórico y social: es adherirse a lo que podríamos llamar la constitución del mundo visible, cuya esencia es el liberalismo. Ese liberalismo es lo que ha llegado a ser lo referido por la expresión “pensamiento único” de los últimos años. Los agentes incorrectos juegan en este ámbito el rol de amenazas; solo sobresalen y se diagnostica sobre ellos en calidad de amenazas. Todo lo que sobresale y, en cambio, no es amenaza, se integra en esta constitución liberal, y rápidamente los analistas y los expertos lo aprueban y promocionan. Por motivos que sería largo e infructuoso detallar aquí, en el lapso de los últimos tres lustros, la liberalidad de lo así llamado liberal se relaciona con dos aspectos: la promoción del placer, notoriamente el sexual, y el aligeramiento de las identidades, la banalización de los compromisos ancestrales y las expectativas de largo plazo. Si se actúa con esfuerzo para promover una agenda social, algo que es asombroso ver hacerse en la izquierda burguesa global, de seguro contará con el apoyo de los medios, la complicidad de organismos no gubernamentales y, con todos ellos, el de los grupos empresariales millonarios que, tras la sombra, financian a esta izquierda burguesa y a los medios.

El mundo liberal, políticamente correcto, por alguna razón que el lector deberá pensar más por su cuenta, promueve el empobrecimiento de los factores de la acción social humana, reduciéndolos a la promoción del placer individual. Una constitución integra ese mundo, a la misma vez el mundo de los ricos y el mundo de los agentes de cambio social (sexual); la izquierda, la gente “crítica” en ese mundo actúa patrocinada por varios de los hombres más ricos de la Tierra.







Buena parte de la realidad social constituye un horizonte propio, paralelo al de lo incorrecto; a un lado y con medios propios, distintos de los que usa el mundo de lo visible y del dinero. Un meme ridiculizando a un actor de Hollywood que llora por la trágica candidata de Wall Street puede ser muy poderoso contra la actriz misma y contra la des/acontecida candidata demócrata. Otro meme destinado a poner en su lugar al activismo sexual cuyo origen tiene en gran parte la cuenta de Georges Soros puede ser más poderoso en el largo plazo que los millones de dólares invertidos por este en campañas en sentido contrario; es decir: los millones del dinero correcto, por razones que los expertos y los analistas no son capaces de comprender –y desaprueban largamente como amenazas-, son menos eficaces en la práctica que la acción espontánea de agentes que actúan gratis, desinteresadamente, de agentes que no ganan nada. Es este el caso de los agentes incorrectos visibles citados aquí, Le Pen y Trump, con la gente desempleada y margina que vota por ellos; es el caso también de los invisibles, esos que hacen memes burlándose de lo políticamente correcto, haciendo justamente lo que la CNN predica como el mal. Buena parte de la campaña liberal universal contra ellos consiste en acusarlos de ser interesados en algún sentido, de hacer los memes o competir contra Wall Street por dinero; hace sentido acusarlos de autoritarios, fascistas o insensibles (con los mejicanos ilegales o los migrantes negros del Mediterráneo), pues es notorio que se trata de agentes antiliberales; la “narrativa” de que estos agentes son interesados de modo económico, sin embargo, es posiblemente la única que no funciona. Nadie podría creérsela, y eso porque el interesado esencial es justamente el político, el empresario o el experto “políticamente correcto”: ése es el que juega su riqueza o su sueldo en el mundo y no sus enemigos que, al contrario, lo ponen en riesgo.



Pues bien. Del mismo modo que todos sabemos que Donald Trump es un político favorable a los rusos, y que eso no es por un interés personal, económico o dinástico, sino por otras razones, y que es favorable a Le Pen, y que es favorable al Brexit (y, por increíble que parezca, a la disolución o al menos a la desactivación de la OTAN y la Unión Europea), también Trump tiene la representación de los intereses de los sectores religiosos de las sociedades occidentales, algo que es muy significativo bajo la constitución liberal, que es ampliamente hostil con las religiones; esto último, la hostilidad del liberalismo contra la religión, en fenómeno reciente, podría explicar por qué ahora y no jamás antes, ha existido integrismo terrorista islámico a escala mundial. No puede negarse que, aparte de lo mentado, hay una atmósfera de adhesión de los nuevos movimientos nacionalistas, incluso de un extraño nacionalismo norteamericano, así como de pertenencia racial blanca (pero que, por la veta nacionalista, admite adhesión de diversidad de razas y naciones). Lo mismo cabe con la muy comentada Alt-right; la Alt-right es un movimiento neoconservador que funciona entre las élites globales de los así llamados Millenials. Y se debe decir: también los intereses del movimiento monárquico, que funciona de manera integral en el conjunto del planeta, aunque de modo más enfático en Europa.

Esto último, lo del movimiento monárquico, de tan curioso y raro como es, merece especial atención. Antes de desarrollarlo, quede constancia de que los mínimas organizaciones que se consideran a sí mismas fascistas o nacional-socialistas o antisemitas y que circulan en las redes, suelen ser muy desfavorables hacia Trump; Trump es acusado en esos medios de sionista. Se hallan por lo mismo fuera de este diagnóstico.

Como una reflexión insertada aquí, debe subrayarse que una de las víctimas preferidas de la invisibilidad que opera el inmenso poder bajo cuyo auspicio trabajan mintiendo los expertos y los analistas es el movimiento monárquico planetario, que opera desde Rusia hasta el África negra. Quizá sería más preciso decir que el ámbito de la constitución liberal, respecto de estos agentes sociales visibles, simula, exagera o tuerce su visibilidad en interpretaciones simplistas e inviables de acontecimientos auténticos, haciendo de cuenta que es lo que no es, y que lo que no es, es. La premisa de esta conducta es que todo en el mundo del conocimiento social es pura interpretación y nada más que interpretación, y que sus consumidores ellos mismos identifican los cuentos de viejas como diagnósticos de expertos dada su “corrección política”.

El Príncipe Leka II de Albania, recientemente casado y a cuyo matrimonio asistieron varias de las casas reales importantes depuestas en el siglo XX, ha sido invitado a la ceremonia de investidura de Trump. Trump, quien no ha recibido felicitación de parte de ninguna de las monarquías “correctas” de Europa, lo ha sido en cambio de las “incorrectas”, como los príncipes electores del Santo Imperio Romano, de las casas reales de Francia, Rusia, Mónaco y Bulgaria, entre otras que me abstengo de citar con holgura pues todo aquí es de memoria y no quisiera consignar un dato falso para la posteridad. Sepa el lector que el Rey de Serbia, quizá uno de los más cercanos a su reposición en el trono en Europa, fue en persona a la Torre Trump a felicitar al candidato triunfador de las elecciones americanas acompañado de la familia real serbia, del mismo modo en que lo hizo Leka II en otra fecha. Luis XX de Francia y su esposa, la reina, fueron también invitados con el pretexto de que representan a alguna diminuta e insignificante asociación civil que opera en la ciudad de Cincinatti, aunque todos sabemos que se trata del heredero legítimo del trono de Francia, y que el día 21 deberá estar en las ceremonias por el regicidio de su ancestro en París. Es notorio que, para una historia simbólica, Luis XX es invitado en nombre de Luis XVI y lo representa. Por supuesto François Hollande, el tirano actual de París, no ha recibido invitación que se conozca.


Los rusos, Le Pen, el Brexit, los monarcas, los religiosos y Trump son todos parte de un solo frente; se trata del frente incorrecto, largamente una compleja solidaridad transnacional: Es el Frente internacional antiliberal que, en honor de los monarcas invisibles, habremos de llamar la Internacional Blanca.

La Internacional blanca no es solo un frente político, que como tal carece de programa, no conoce ideología y es complicado decir que se trata de un frente de “derechas”; la derecha formal, la de los partidos de “derechas” como el Partido Republicano de Francia, o el Partido Popular español, es una derecha políticamente correcta; los reyes y los Papas de ese mundo son también políticamente correctos; esto se observa porque recomiendan y aplauden, todos, la agenda revolucionaria de la constitución liberal del mundo visible, promoviendo, pues, el placer individual por encima de todo compromiso moral o de pertenencia. No debe confundirse nunca esta internacional blanca con los partidos de derecha, que son lo mismo que los de izquierda, sirven y son mantenidos generalmente por los mismos millonarios altruistas, estilo George Soros. Si Georges Soros no mantiene con su dinero un grupo que se reconoce a sí mismo como “de derechas”, puede decirse con certeza que ese grupo es parte de la Internacional blanca; el grupo mismo no tiene que saberlo, aunque intuye y actúa como parte de una concentración mayor de la que no dispone, pero de la que se deja disponer. Siendo un frente político, lo es también y de modo anterior, un movimiento histórico, de fuerzas que se concentran como incorrectas desde diversos sentidos y perfiles. ¿Qué los une? Los une una reacción general contra las consecuencias que el liberalismo ha tenido al imponer su constitución en el mundo, de lo políticamente correcto del “pensamiento único”. Es la fuerza de lo políticamente correcto lo que sirve de argamasa para unir a todos los agentes en una especie de gran guerra civil global.

Si tomamos la Internacional blanca como un frente antiliberal, que se define cono un movimiento social e histórico contra las consecuencias de la constitución liberal en el mundo, no es ni puede ser pensado como “derecha”. Es notorio, y el lector interesado en los asuntos de la historia social presente lo sabe, que existe también un antiliberalismo de izquierda. En la práctica, hay movimientos antiliberales que se autodefinen como izquierdistas y se los reconoce especialmente por su renuencia a las agendas de promoción del placer individual. Es el caso de la Venezuela chavista y Cuba, por ejemplo: son los únicos Estados del así llamado “socialismo del siglo XXI” que no han reconocido políticas de orientación sexual en sus gobiernos, por lo que devienen así parte de la Internacional blanca, del lado de los grupos religiosos y –a su pesar- de la Alt-rigt misma inclusive; también es el caso de los regímenes africanos de izquierda, que siguen la misma línea que sus pares americanos: no solo se resisten a la promoción de la sexualidad sino que, por ejemplo, en lugar de hostilizar a la religión, en estos últimos años la han protegido legalmente o han abrazado una constitución religiosa. Son “incorrectos” políticamente, y tienen sobre ellos la presión del mundo visible, que diagnostica su desastre real o imaginario y pronostica diariamente su desenlace final.

No debe ser sorprendente que, en la compleja constelación de las significaciones sociales, los regímenes de izquierda incorrecta se hallen muy prestos a tomar acuerdos con los rusos, o a confederarse con ellos de una u otra manera; así como los rusos fomentan y subvencionan a los nacionalismos europeos, y tienen trato amable con ellos (con Marine Le Pen y el Frente Nacional, por ejemplo), son aliados a la misma vez de Cuba y Venezuela en América Latina, así como de los Estados izquierdistas del África negra.

Si se define la Internacional blanca, en tanto un movimiento histórico y social contra las consecuencias diversas de la constitución liberal del mundo, esta no conoce la distinción entre izquierda y derecha, y es lo suficientemente permeable en la práctica para acciones de extensión inesperada, que los gestores del mundo correcto solo son capaces de negar, y no de comprender. Las alianzas o la expansión, los límites de esta Internacional, son inciertos y abarcan, de manera que no conoce consulta ni opinión, al conjunto de todos los actores afectados por el liberalismo, al que cada vez con más evidencia se muestra a los hombres como un extraño contubernio entre los multimillonarios capitalistas (las empresas brasileñas corruptas, por ejemplo), los medios de prensa y los izquierdistas correctos. Allí donde hay incorrección, se halla la Internacional blanca para ampararla: son su extensión ontológica; allí donde hay en cambio corrección, incluso de manera involuntaria, allí se aloja su enemigo: el liberalismo.

La elección de Donald Trump como Presidente de Estados Unidos representa un fenómeno históricamente extraordinario, que debe ser comparado en la dimensión de su significado y las expectativas que representa para el hombre a la Caída del muro de Berlín o a la Toma de la Bastilla, y se presenta como un límite para la comprensión humana. Marca un después en el mundo histórico. Los Estados Unidos, hasta el 20 de este mes de enero de 2017, han sido el nicho simbólico de un orden mundial único y opresivo, del que era imposible salir, por la razón o la fuerza; un orden cuya esencia maligna se adivina en la variedad y complejidad de la alianza que lo ha enfrentado y lo enfrenta. En el mundo más visible que los expertos y analistas permiten ver, constituía el eje central de un mundo entregado a la revolución en los modos del placer, sin mayor horizonte de destino que una sexualidad igualitaria y sin compromisos. En la vida real, más allá de lo que se ve de la constitución liberal del mundo, ha significado el intervalo de un régimen de terror político de pretensiones universales; este ha vuelto la existencia humana algo más inestable, más incierto y más espantoso de cuanto haya conocido antes jamás el hombre, razón por la cual ha convocado un mundo en su contra, en un reinado de apenas tres o cuatro lustros.

Inesperadamente, el Partido Republicano de Estados Unidos hace un extraño guiño al Rey de Francia que padeció decapitado. Invita a su sucesor, junto con una familia real que simboliza las casas de Europa Oriental, Oriente y Occidente, a la investidura de Trump, el Presidente de los invisibles de la Tierra; el Presidente de los oprimidos, de los pobres, de los desamparados. Asiste la mirada al surgimiento de un mundo nuevo que, a pesar y en contra del orden correcto, han generado actores invisibles, algunos de ellos humanos; ese mundo se entrega ahora hacia un sentido y un destino, a la vez antiguo y nuevo como la flama, cuyo acaecer solo conoceremos si tenemos paciencia y ojos para la remisión de la verdad.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Homenaje a Gianni Vattimo/ Seminario en UNMSM

La hermenéutica comunista de Gianni Vattimo

Seminario de Homenaje por los 80 años de su nacimiento

Las sesiones son en la Facultad de Letras
Universidad Nacional Mayor de San Marcos




Salón 5C/ Tercer piso

jueves, 10 de noviembre de 2016

Monarquías operativas y repúblicas impotentes/ Ponencia sobre mundo andino y modernidad





Monarquías operativas y repúblicas impotentes
Ponencia en el I Congreso de Filosofía andina y colonial





Mesa: Modernidad y mundo andino
Con Jorge Secada y Soledad Escalante
Viernes 11 de noviembre/ 2016





lunes, 19 de septiembre de 2016

"Sin los dioses no hay salvación"/ Polémica con Abraham Paz y Miño



Sin los dioses no hay salvación

Conferencia que sostendré como parte de una polémica con Abraham Paz y Miño

Universidad Nacional de San Marcos

Facultad de Ciencias Sociales
Auditorio del segundo piso
VIERNES 23 de SETIEMBRE 2016

jueves, 28 de julio de 2016

El candidato/ Film de Álvaro Velarde (Director), 2016 (comentario)




Aurora en sueños
Crítica de cine

Víctor Samuel Rivera

El candidato (2016)
Director: Álvaro Velarde
Rehder Producciones
Género: Comedia (política)


En medio de este imposible, algo así como la aberración de un milagro, se inicia la noche de una película que termina en Aurora. Cuatro payasos empatan para el balotage de la segunda vuelta de unas elecciones presidenciales peruanas. En una especie de circo de Fiestas Patrias, los payasos hacen acrobacias políticas para suplir los monos y elefantes; en un escenario perpetuo (siempre hay un escenario para los candidatos), no faltan tampoco los  magos y los enanos. Entre los malabares de la corrupción y la mentira, cada uno a su manera, los cuatro candidatos van escenificando la comedia: un sistema político cuyos agentes el espectador sencillo reconoce en el aspecto más patético de su propia realidad. La narración principal, sin embargo, es la de una aurora patriótica, de una patria que despierta, bastante seria, que abre los ojos, sale de la pesadilla de circo en que dormía atrapada y se despierta, dispuesta a que nunca màs sea lo mismo. Y en la nueva aurora, la mañana fresca, un nuevo payaso le recuerda al espectador que ha llegado el momento de dejar de reírse.

Un guión de excepcional sutileza, inusual en el cine peruano, democratiza la risa y liberaliza el chiste. Un humor democrático, donde nadie es excluido ni discriminado de la comicidad. Mientras los payasos atraen la atención de los menos letrados y los gaps cinematográficos se encargan de los reidores amantes del género comedia, una reserva de chistes sofisticados queda generosa para el público que, por pensarlo siempre todo tanto, no es capaz de ironizar sobre una tragedia de la que es parte preferente (cuesta reírse de uno mismo cuando es uno mismo el asesor espiritual, el ministro, el amigo de la prensa o el “pensador” ideólogo de alguno de los payasos). Dos candidatos de verdad lo hacen recordar así. La democracia chistosa no se guarda nada y hay en su escenario sitio para todos los chistosos.


No hay tregua en el humor sobre los poderes sociales, fácticos o legales, de tal modo que la broma payasa es también crítica social. Las instituciones tutelares de la patria ven el espejo de su propia desgracia. Mucho de lo que hay que reírse en El candidato se halla en las imágenes antes que en palabras, que el espectador agudo debe traducir al lenguaje político, para justamente allí reconocer el chiste. Hay un verdadero lenguaje sobre política, que no es el de los candidatos-payasos, sino otro que el espectador sabe y calla, y que avergüenza. La Iglesia es una ruina en cuya oscuridad esconden los corruptos el brillante sol del símbolo de su partido. La milicia es simiesca y muda. La clase progresista e intelectual camina en el vestido de una bruja. La sociedad civil es un pueblo joven interminable, que sólo tiene voz plena cuando es corrupta, en los reclamos de un policía muerto-de-hambre. ¿Y quiénes tienen voz en este concierto de ruinas y silencio?: Los candidatos, que hablan hasta por los codos en la misma medida en que roban; ellos le murmullan a Aurora mientras duerme, y le hacen saber en esta larga noche electoral que, cuando ella despierte, felizmente, todo seguirá siendo lo mismo. El candidato: una película que se toma las cosas chistosas demasiado en serio.

viernes, 22 de julio de 2016

El candidato/ Film de Alvaro Velarde y Rehder Producciones



El Candidato
Film de Alvaro Velarde
(La única comedia política en que la filosofía no tiene nada que decir... 
salvo por 10 segundos de sonseras)

... Y en esos 10 segundos, el filósofo lo dice todo, sin decir nada







viernes, 8 de julio de 2016

Zenón Depaz para Rector de San Marcos




Reciba mi apoyo personal la candidatura del Dr. Zenón Depaz, prestigioso filósofo, para asumir el Rectorado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos



miércoles, 22 de junio de 2016

José de la Riva-Agüero y la Universidad de San Marcos/ Conferencia en el Instituto Raúl Porras Barrenechea (2015)

Taller de Pensamiento Peruano en el siglo XX/ José de la Riva-Agüero y Osma


Taller de Pensamiento Peruano en el Siglo XX
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Grupo Pedro Zulen



Junto a otros investigadores, entre ellos el doctor Víctor Mazzi, se ha dictado en ciclo de talleres sobre pensamiento peruano. Me correspondió dictar Carácter de la literatura en el Perú independiente (1905) de José de la Riva-Agüero.





domingo, 13 de marzo de 2016

Lo infernal de la modernidad/ El pensamiento de Giorgio Agamben (conferencia)


En el contexto de las Clases Magistrales organizadas por la Escuela de Filosofía de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, que se inician este lunes 14 de marzo, 2015.

Se me ha solicitado una introducción al famoso teólogo  político Giorgio Agamben (1942), de quien expondré su concepción de la modernidad como Infierno interminable y catástrofe a través de sus textos Estado de excepción (2003), El Reino y la Gloria (2007) y El dispositivo (2006).

El ingreso a mi conferencia (que será más que nada un conversatorio con el público) es gratuito.


lunes, 18 de enero de 2016

Relato oficial XV Congreso Nacional de Filosofía Universidad Nacional del Altiplano (parte IV y última)




Relato oficial
XV Congreso Nacional de Filosofía

Universidad Nacional del Altiplano (parte IV y última)

“Conflictos culturales. Actualidad y perspectivas”

26 – 30 de octubre / 2015


Dr. Víctor Samuel Rivera
Universidad Nacional Federico Villarreal
Miembro de la Sociedad Peruana de Filosofía


En la atmósfera de lo raro, extraordinario y grandioso, la Dra. Delgado recibió de las autoridades de la Universidad Nacional del Altiplano el grado de Doctor Honoris Causa. La familia Chacaltana, notoria casa histórica del pueblo aymara, complementó de modo espontáneo ese honor con una ofrenda inesperada a la Dra. Delgado. Le fue entregada una imagen de la Virgen de la Candelaria de Puno que, como es bien sabido, es representativa de la cultura del Altiplano. Entre sollozos, se entregó copia de la imagen también para honrar a Fidel Castro, revolucionario icónico y mandatario por décadas de Cuba; Castro, ese líder histórico de la revolución americana contra el poder imperial del liberalismo metafísico, que Cuba tan bien ha conocido luego de 50 años de opresión política y económica de los Estados Unidos. Claudio Chipana fue objeto de un reconocimiento especial por sus aportes en el Congreso. Sentidas y tiernas palabras de gratitud de parte de los organizadores y las autoridades de la Universidad debían haber cerrado el evento, pero había en Puno una secreta llamada, entre la admiración y el temor, que extendió las actividades hasta el día siguiente, en que se hizo visita de Sullustani, localidad famosa del Altiplano peruano por hallarse allí las chullpas o lugares de entierro del mismo nombre, moles de piedra que desafían, como lo hace el filósofo, la finitud. Y el final, el final que hace sentido y cierra, a la vez que es apertura, fue la cuarta y última tertulia, la tertulia del viernes.

Este relato no termina en Sullustani, sino en la tertulia, la última tertulia de este congreso, que se llevó a cabo esa noche cerca de las instalaciones de la universidad, esta vez con el resabio de todos los alcoholes, el canto andino gozoso, la discusión circunstancial, pero honesta, los proyectos de planes y reformas que se dejan al azar y que todo entusiasta como lo era cada uno de quienes allí estuvimos tiene luego del vino, aunque también del pisco, y la cerveza y ocultos rones, que más de uno tenía encaletado en la chaqueta. La tertulia, en este congreso, ha terminado siendo el lugar privilegiado, allí donde, en prioridad sobre todas las cosas, yació con el hombre la verdad. Este documento, cuya versión original fue leída por su autor en el Acto de clausura del viernes 30, debe concluir con una doble declaración de gratitud. La primera con los organizadores del evento, cuya labor y cuidado han sido la constante durante estos días de fiesta filosófica, y la segunda, con todos aquellos profesores y alumnos de filosofía, sin restar el digno lugar que los investigadores independientes han aportado, sobre todo al tema de lo andino; todos, organizadores, conferencistas, ponentes y asistentes, han sido honestos y laboriosos, dialogantes y comprometidos, pues han dado testimonio, para sí mismos, pero también para la comunidad que representaron estos días de noviembre de 2015, de la vocación profunda de la filosofía. De forma misteriosa, hay algo que la llama desde la historia social y política para forjar, como los filósofos suelen hacer, un destino de la humanidad, ese destino que la historia le ha asignado. Muchas veces el vino, el pisco de Moquegua, nuestra plebeya cerveza, indica al filósofo sobre algo más allá.


Relato oficial XV Congreso Nacional de Filosofía Universidad Nacional del Altiplano (parte III)




Relato oficial
XV Congreso Nacional de Filosofía
Universidad Nacional del Altiplano (parte III)

“Conflictos culturales. Actualidad y perspectivas”

26 – 30 de octubre / 2015


Dr. Víctor Samuel Rivera
Universidad Nacional Federico Villarreal
Miembro de la Sociedad Peruana de Filosofía


Las sesiones plenarias del mediodía del miércoles deben ser recordadas con especial aprecio, ya que fueron, ambas, expresiones de un profundo sentimiento de atención y cuidado del otro. La primera estuvo a cargo del Magister Julio Olórtegui, profesor de la Universidad de la Amazonía, quien abordó el tema central del congreso; su estrategia fue tratar el tema de los conflictos culturales a partir de la experiencia en la Amazonía peruana: el conflicto entre la racionalidad instrumental moderna, avalada por los media, los empresarios transnacionales, la élite intelectual y el Estado frente a la concepción que los pueblos originarios tienen del bosque y la tierra. Olórtegui fue sucedido por el Dr. Marcial Abanto, de la Universidad Nacional de Cajamarca cuya disertación, dedicada a la filosofía política, expuso las diferentes corrientes epistemológicas vigentes en la politología actual y concluyó con propuestas éticas para la integración de las poblaciones marginadas; la retórica de la exposición del Dr. Abanto conmovió a los asistentes.

La tarde de la jornada del miércoles 28 tuvo varios momentos representativos que debe recordarse. Sin interés en orden de importancia comenzaremos con la ponencia de Claudio Chipana, sanmarquino residente hace ya dos décadas en Londres, quien sobresalió en la sesión simultánea de filosofía de la cultura en una grave y seria ponencia sobre multiculturalismo, en que se sirvió de su experiencia en Europa. Fue precedido por Luisa Torres, estudiante de San Marcos, quien llamó mucho la atención con la provocadora tesis de defensa del esquema de reivindicación del Estado nacional; esto debe subrayarse, pues la posición sobre la nacionalidad en el XV Congreso se orientó de manera preferente al reconocimiento legal de la diversidad cultural; Torres iba pues, a contracorriente en el congreso, aunque no sea ése el caso en el orden internacional, donde las posiciones no hegemónicas coinciden con ella. Luis Torres enfrentó con audacia una larga disputa y aceptó la solicitud de permanecer en la sala junto a Chipana. En orden a la popularidad, la ponencia de día correspondió a Severo Gamarra, de la Universidad de San Marcos, cuya ponencia sobre ética y filosofía política ocupó los tres horarios disponibles de la simultánea, contando todo el tiempo con un lleno total y una extensa y nutrida discusión. Es correcto mencionar la ponencia política de Felipe Andrés Lázaro, “Lucha de clases y ética criminal”, que gozó también del interés de alumnos, profesores y varios plenaristas.





La parte académica de la tarde del miércoles 28 concluyó con la extraordinaria exposición del Dr. Zenón Depaz, cuyo poncho de rallas opacó todos los demás atuendo notables, con excepción de su sombrero norteño. Depaz, notable profesor de la Universidad Nacional de San Marcos y reconocido hermeneuta, hizo un trabajo de gran originalidad, que en lo futuro podría abrir un camino de pensamiento para la filosofía en el Perú. Desde la hermenéutica filosófica, Depaz hizo una traducción ontológica del famoso libro de Gamaliel Churata El pez de oro, al que pasó del lenguaje mítico y literario a un registro profundamente filosófico; su exposición generó legítimos comentarios de Héctor Escarza y Víctor Samuel Rivera, que coincidieron en asignar o reconocer el valor de la obra de Churata, puneño por adopción y andino por pensamiento, en quien se observó una perspectiva ontológica andina a través de la cual elaborar los conflictos culturales en general y, por supuesto, los de la propia región. Posiblemente, para el recuerdo de muchos, la exposición hermenéutica de la obra de Churata por Zenón Depaz será el más representativo discurso académico del XV Congreso.

La noche del miércoles 28 fue cerrada con una conmovedora reunión entre académicos, exalumnos, alumnos y organizadores del evento en el local del auditorio. Era la segunda tertulia. Luego de un breve paréntesis, Héctor Escarza convocó a todos los participantes del congreso a una nueva tertulia, que se celebraría en el mismo lugar que las sesiones plenarias. En cierto sentido, se trató de uno de los más conmovedores momentos del congreso, pues, como en la noche del martes, varios plenaristas y profesores destacados de la Amazonía, Ica, Trujillo, Lima, Ayacucho y, por supuesto, Cuzco, Lima y Puno, evaluaron con sus propios alumnos la trayectoria, falencias y logros del evento y sus proyecciones. Hicieron también algo que, siendo inédito en los congresos de filosofía, ratifica la voluntad profundamente humana que mueve y motiva a la filosofía en general. Confraternizaron… y cantaron en voz alta. La música de Cuzco. La música de Huaraz. La música de Junín, de Huamanga, de Ica, l música de los Barrios Altos de Lima, alegría, auténtica philía que Luis Enrique Alvizuri y Héctor Escarza remataron con canciones de humor, el himno a la cucaracha, la canción del migrante. Una noche feliz, una sopa blanca de Puno a las 12 de la noche.

El jueves 29 tuvo, sin lugar a dudas, una mañana intensa. Alejandro Ríos, de San Marcos, quizá contra la corriente predominante en la actualidad, defendió desde el sicoanálisis las posiciones racionalistas y neokantianas en política, con gran polémica de sus compañeros sanmarquinos, y del Magíster y sacerdote Hermógenes Coral, así como de Víctor Samuel Rivera, que se detuvo largo rato a dialogar para convencer a Ríos de que los diálogos tienen límites. Pero la estrella de esta mañana fue la ponencia del antropólogo de Puno Oscar Bueno quien, en un lleno total del aula correspondiente, tuvo larga polémica con Fidel Gutiérrez, Zenón Depaz, Claudio Chipana y Luis Albizuri, entre otros, sobre la cosmovisión andina. Hay que “reconocer la capacidad transformadora del pensamiento andino”, cerró muy serio Oscar Bueno. Esa mañana concluyó con las dos sesiones plenarias del mediodía. El Dr. Víctor Samuel Rivera hizo la ponencia “Charlie hebdo. El evento del fin del nihilismo cumplido”, una ontología hermenéutica de la violencia y los cambios sociales, donde augura el fin del mundo metafísico del nihilismo y una oportunidad para la recuperación de las identidades y el reconocimiento histórico más allá de las exigencias del nihilismo y el liberalismo metafísico. Luego de dura discusión con Claudio Chipana, se pasó la brillante exposición plenaria del Dr. Víctor Baltodano, de la Universidad Nacional de Trujillo, que motivó una extensa discusión con la asamblea. En la sesión de la tarde destacó la iniciativa del Grupo de Investigación Pedro Zulen, que presentó publicaciones recientes que pretenden recuperar el pensamiento de Augusto Salazar Bondy. Víctor Mazzi reeditó un lleno completo, esta vez con la presentación del libro Incas y filósofos, con gran acogida entre los asistentes.



El jueves 29 tuvo un cierre muy significativo con la presencia en la sesión plenaria del Dr. José Lora Cam, representando al Centro Cultural ALFIL, de Arequipa. Lora Cam, conocido filósofo regional de tendencia marxista, volcó su larga experiencia vital para recuperar, en claro contraste con la tendencia y el interés general de la asamblea, la hegemonía de posiciones racionalistas y cientificistas propias del marxismo, lo que motivó un intenso debate que se prolongó, con la intensidad que caracteriza al Dr. Lora Cam, mucho más allá de los límites horarios. Su argumentación, largamente sujeta a debate, planteó el tema general del tipo de argumentación que se considera razonable en los congresos profesionales. En cualquier caso, sin duda, hay que ver la parte positiva del debate. En filosofía, nunca nada está demás ni sobra y todo debate, por difícil y arduo que pudiera resultar, puede al final ser instructivo y enriquecedor, en este caso, respecto de la auto-representación que la comunidad académica tiene de su propia responsabilidad, tanto ante los problemas que desea abordar, como ante la legitimidad de qué es un argumento razonable y qué no lo es. El debate al respecto prosiguió en la ya institucionalizada tertulia de la noche, subrayando allí Carlos Mora, Claudio Chipana y Víctor Samuel Rivera, entre otros, la necesidad de precisar las fronteras de la filosofía y reafirmando la necesidad, que es histórica y social, de entrar en diálogo y afirmar la identidad de lo andino como medio de reflexión humana. La tertulia de esa noche desembocó en un documento histórico, la Declaración de Puno, en la cual sus adherentes expresan su punto de vista sobre la responsabilidad moral y los compromisos a largo plazo del pensar andino, peruano y latinoamericano.

La jornada de la mañana del viernes 30, en el auditorio principal, fue un ejemplo manifiesto de la seriedad y el valor de la filosofía académica para la compresión y elaboración social de los conflictos sociales y culturales, y estuvo a cargo del Dr. Fidel Tubino, conocido profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Con herramientas tomadas de filósofos como Michel Foucault, entre otros consagrados de la tradición universal, Tubino acercó la filosofía a los problemas de la vida social concreta, en una argumentación seria, situada en su propia experiencia de diálogo intercultural con los pueblos originarios de la Amazonía peruana. Cerró la sesión con la elección por la Asamblea de la sede para el XVI Congreso Nacional de Filosofía, algo bastante agitada y, no cabe menos decir, disputada. Luego de un genuino debate académico que enaltece el esfuerzo de los organizadores del congreso, se resolvió que la sede del XVI Congreso Nacional de Filosofía, en elección según las normas establecidas, por mayoría de tres cuartos de los votos de la asamblea, recayera sobre la Universidad San Cristóbal de Huamanga.

La tarde del viernes 30, como suelen ser las paradojas de la vida del filósofo, fue a la vez fresca y agitada. Un ardiente sol de media tarde –ante el que nada se oculta-: un desafío para los nervios a la vez que un placer para la sutileza. Las polémicas suscitadas por el discurso de Lora Cam no cesaban en los corrillos de plazas y bares, en bancas, en cafeterías, en círculos asegurados de privacidad al interior de un auto, previendo que Lora Cam pudiera, transgrediendo las leyes inmutables de la naturaleza material, interrumpir allí desde la nada.  Poco antes del cierre, las tensiones se concentraron en la cafetería. Mientras Lucio Gutiérrez y Héctor Escarza concertaban los preparativos del programa de cierre, Fidel Tubino, Claudio Chipana, Carlos Mora, María Esther Llamoja, Víctor Samuel Rivera, el Padre Hermógenes Coral, Enrique Alvizuri y otros varios colegas de Trujillo, Amazonas y Puno continuaban filosofando en un congreso interminable; se sucedían el conflicto y su relación con la modernidad; la evaluación del multiculturalismo como política de Estado para administrar conflictos; temáticas ambientales, relacionadas al carácter instrumental de la filosofía hegemónica, en especial en sus categorías antropológicas y morales; recuperación de categorías ancestrales y religiosas para enfrentar el mundo de la tecnología, hostil tanto al hombre como a la naturaleza: las urgencias conceptuales para pensar el presente desde el mundo andino y el Perú. Vino entonces la versión inicial de este relato, escuchada con la sonrisa cómplice de la Asamblea entera. Como todas las narraciones, es un decir que retrae la memoria, acerca el recuerdo a la vez que omite y olvida, como Heidegger ha recordado es de la esencia de la verdad; olvidar para mejor recordar, dado como es el recuerdo, no otra cosa que la afirmación de un destino.

Alisa Delgado Tornés sorprendió después a muchos, al disertar en una sesión extraordinaria a las 4:30 de la tarde, que se había reservado de sorpresa. La profesora de Cuba confirmó el compromiso de su disertación inaugural. Escrito en este relato en nuestro propio lenguaje, hay que decir que la Dra. Delgado confirmó que el genuino discurso filosófico recoge, se encarga y cuida de lo mejor de aquello que nos llama, que el filósofo descubre en el Ser, esto es, en los acontecimientos históricos y sociales bajo cuyo péndulo es posible tanto la libertad del hombre como su integración en el todo más grande que lo abarca y bajo su sentido se instala. Un aplauso sordo y unánime sacudió el Ande, en nombre de la tierra y los derechos históricos de los pueblos, con los que el filósofo se halla ser pensamiento y profecía. Acto seguido una ceremonia grandiosa y unos detalles que sería imperdonable omitir

jueves, 31 de diciembre de 2015

Apocalipsis, misterio y profecía. Gianni Vattimo y al política de lo invisible






Tengo el inmenso gusto de presentar mi texto "Apocalipsis, misterio y profecía. Gianni Vattimo y al política de lo invisible", Enfoques (Universidad Central de Chile), XVI, 23 (2015), 11-29

Para acceder al texto, aplastar la imagen del Emperador Inca Huayna Capac
 
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