Datos personales
- Doctor en filosofía. Magíster en Historia de la Filosofía. Miembro de la Sociedad Peruana de Filosofía desde 1992. Crío tortugas peruanas Motelo y me enorgullezco de mi biblioteca especializada. Como filósofo y profesor de hermenéutica, me defino como cercano a lo que se llama "hermenéutica crítica y analógica". En Lima aplico la hermenéutica filosófica al estudio del pensamiento peruano y filosofía moderna. Trabajo como profesor de filosofía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; he trabajado en Universidad Nacional Federico Villarreal desde 2005. He sido profesor en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima hasta 2014. He escrito unos sesenta textos filosóficos, de historia de los conceptos, filosofia política e historia moderna. Tengo fascinación por el pensamiento antisistema y me entusiasma la recuperación de la política desde el pensamiento filosófico. Mi blog, Anamnesis, es un esfuerzo por hacer una bitácora de filosofía política. No hago aquí periodismo, no hago tampoco análisis político de la vida cotidiana- De hecho, la vida cotidiana y sus asuntos no son nunca materia del pensamiento.
jueves, 4 de febrero de 2016
lunes, 18 de enero de 2016
Relato oficial XV Congreso Nacional de Filosofía Universidad Nacional del Altiplano (parte IV y última)
Relato oficial
XV Congreso Nacional de Filosofía
Universidad Nacional del Altiplano (parte IV y última)
“Conflictos culturales. Actualidad y perspectivas”
26 – 30 de octubre / 2015
Dr. Víctor Samuel Rivera
Universidad Nacional Federico Villarreal
Miembro de la Sociedad Peruana de Filosofía


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Relato oficial XV Congreso Nacional de Filosofía Universidad Nacional del Altiplano (parte III)
Relato oficial
XV Congreso Nacional de Filosofía
Universidad Nacional del Altiplano (parte III)
“Conflictos culturales. Actualidad y perspectivas”
26 – 30 de octubre / 2015
Dr. Víctor Samuel Rivera
Universidad Nacional Federico Villarreal
Miembro de la Sociedad Peruana de Filosofía


La
parte académica de la tarde del miércoles 28 concluyó con la extraordinaria
exposición del Dr. Zenón Depaz, cuyo poncho de rallas opacó todos los demás
atuendo notables, con excepción de su sombrero norteño. Depaz, notable profesor
de la Universidad Nacional de San Marcos y reconocido hermeneuta, hizo un
trabajo de gran originalidad, que en lo futuro podría abrir un camino de
pensamiento para la filosofía en el Perú. Desde la hermenéutica filosófica,
Depaz hizo una traducción ontológica del famoso libro de Gamaliel Churata El pez de oro, al que pasó del lenguaje
mítico y literario a un registro profundamente filosófico; su exposición generó
legítimos comentarios de Héctor Escarza y Víctor Samuel Rivera, que
coincidieron en asignar o reconocer el valor de la obra de Churata, puneño por
adopción y andino por pensamiento, en quien se observó una perspectiva
ontológica andina a través de la cual elaborar los conflictos culturales en
general y, por supuesto, los de la propia región. Posiblemente, para el
recuerdo de muchos, la exposición hermenéutica de la obra de Churata por Zenón
Depaz será el más representativo discurso académico del XV Congreso.
La
noche del miércoles 28 fue cerrada con una conmovedora reunión entre
académicos, exalumnos, alumnos y organizadores del evento en el local del
auditorio. Era la segunda tertulia. Luego de un breve paréntesis, Héctor
Escarza convocó a todos los participantes del congreso a una nueva tertulia,
que se celebraría en el mismo lugar que las sesiones plenarias. En cierto
sentido, se trató de uno de los más conmovedores momentos del congreso, pues,
como en la noche del martes, varios plenaristas y profesores destacados de la
Amazonía, Ica, Trujillo, Lima, Ayacucho y, por supuesto, Cuzco, Lima y Puno,
evaluaron con sus propios alumnos la trayectoria, falencias y logros del evento
y sus proyecciones. Hicieron también algo que, siendo inédito en los congresos
de filosofía, ratifica la voluntad profundamente humana que mueve y motiva a la
filosofía en general. Confraternizaron… y cantaron en voz alta. La música de
Cuzco. La música de Huaraz. La música de Junín, de Huamanga, de Ica, l música de
los Barrios Altos de Lima, alegría, auténtica philía que Luis Enrique Alvizuri
y Héctor Escarza remataron con canciones de humor, el himno a la cucaracha, la
canción del migrante. Una noche feliz, una sopa blanca de Puno a las 12 de la
noche.
El
jueves 29 tuvo, sin lugar a dudas, una mañana intensa. Alejandro Ríos, de San
Marcos, quizá contra la corriente predominante en la actualidad, defendió desde
el sicoanálisis las posiciones racionalistas y neokantianas en política, con
gran polémica de sus compañeros sanmarquinos, y del Magíster y sacerdote
Hermógenes Coral, así como de Víctor Samuel Rivera, que se detuvo largo rato a
dialogar para convencer a Ríos de que los diálogos tienen límites. Pero la
estrella de esta mañana fue la ponencia del antropólogo de Puno Oscar Bueno
quien, en un lleno total del aula correspondiente, tuvo larga polémica con
Fidel Gutiérrez, Zenón Depaz, Claudio Chipana y Luis Albizuri, entre otros,
sobre la cosmovisión andina. Hay que “reconocer la capacidad transformadora del
pensamiento andino”, cerró muy serio Oscar Bueno. Esa mañana concluyó con las
dos sesiones plenarias del mediodía. El Dr. Víctor Samuel Rivera hizo la
ponencia “Charlie hebdo. El evento
del fin del nihilismo cumplido”, una ontología hermenéutica de la violencia y
los cambios sociales, donde augura el fin del mundo metafísico del nihilismo y
una oportunidad para la recuperación de las identidades y el reconocimiento
histórico más allá de las exigencias del nihilismo y el liberalismo metafísico.
Luego de dura discusión con Claudio Chipana, se pasó la brillante exposición
plenaria del Dr. Víctor Baltodano, de la Universidad Nacional de Trujillo, que
motivó una extensa discusión con la asamblea. En la sesión de la tarde destacó
la iniciativa del Grupo de Investigación Pedro Zulen, que presentó
publicaciones recientes que pretenden recuperar el pensamiento de Augusto
Salazar Bondy. Víctor Mazzi reeditó un lleno completo, esta vez con la
presentación del libro Incas y filósofos,
con gran acogida entre los asistentes.
El
jueves 29 tuvo un cierre muy significativo con la presencia en la sesión
plenaria del Dr. José Lora Cam, representando al Centro Cultural ALFIL, de
Arequipa. Lora Cam, conocido filósofo regional de tendencia marxista, volcó su
larga experiencia vital para recuperar, en claro contraste con la tendencia y
el interés general de la asamblea, la hegemonía de posiciones racionalistas y
cientificistas propias del marxismo, lo que motivó un intenso debate que se
prolongó, con la intensidad que caracteriza al Dr. Lora Cam, mucho más allá de
los límites horarios. Su argumentación, largamente sujeta a debate, planteó el
tema general del tipo de argumentación que se considera razonable en los congresos
profesionales. En cualquier caso, sin duda, hay que ver la parte positiva del
debate. En filosofía, nunca nada está demás ni sobra y todo debate, por difícil
y arduo que pudiera resultar, puede al final ser instructivo y enriquecedor, en
este caso, respecto de la auto-representación que la comunidad académica tiene
de su propia responsabilidad, tanto ante los problemas que desea abordar, como
ante la legitimidad de qué es un argumento razonable y qué no lo es. El debate
al respecto prosiguió en la ya institucionalizada tertulia de la noche,
subrayando allí Carlos Mora, Claudio Chipana y Víctor Samuel Rivera, entre
otros, la necesidad de precisar las fronteras de la filosofía y reafirmando la
necesidad, que es histórica y social, de entrar en diálogo y afirmar la
identidad de lo andino como medio de reflexión humana. La tertulia de esa noche
desembocó en un documento histórico, la Declaración
de Puno, en la cual sus adherentes expresan su punto de vista sobre la
responsabilidad moral y los compromisos a largo plazo del pensar andino,
peruano y latinoamericano.

La
tarde del viernes 30, como suelen ser las paradojas de la vida del filósofo,
fue a la vez fresca y agitada. Un ardiente sol de media tarde –ante el que nada
se oculta-: un desafío para los nervios a la vez que un placer para la
sutileza. Las polémicas suscitadas por el discurso de Lora Cam no cesaban en los
corrillos de plazas y bares, en bancas, en cafeterías, en círculos asegurados
de privacidad al interior de un auto, previendo que Lora Cam pudiera,
transgrediendo las leyes inmutables de la naturaleza material, interrumpir allí
desde la nada. Poco antes del cierre,
las tensiones se concentraron en la cafetería. Mientras Lucio Gutiérrez y
Héctor Escarza concertaban los preparativos del programa de cierre, Fidel
Tubino, Claudio Chipana, Carlos Mora, María Esther Llamoja, Víctor Samuel
Rivera, el Padre Hermógenes Coral, Enrique Alvizuri y otros varios colegas de
Trujillo, Amazonas y Puno continuaban filosofando en un congreso interminable;
se sucedían el conflicto y su relación con la modernidad; la evaluación del
multiculturalismo como política de Estado para administrar conflictos;
temáticas ambientales, relacionadas al carácter instrumental de la filosofía
hegemónica, en especial en sus categorías antropológicas y morales;
recuperación de categorías ancestrales y religiosas para enfrentar el mundo de
la tecnología, hostil tanto al hombre como a la naturaleza: las urgencias
conceptuales para pensar el presente desde el mundo andino y el Perú. Vino
entonces la versión inicial de este relato, escuchada con la sonrisa cómplice
de la Asamblea entera. Como todas las narraciones, es un decir que retrae la
memoria, acerca el recuerdo a la vez que omite y olvida, como Heidegger ha
recordado es de la esencia de la verdad; olvidar para mejor recordar, dado como
es el recuerdo, no otra cosa que la afirmación de un destino.
jueves, 31 de diciembre de 2015
Apocalipsis, misterio y profecía. Gianni Vattimo y al política de lo invisible


Tengo el inmenso gusto de presentar mi texto "Apocalipsis, misterio y profecía. Gianni Vattimo y al política de lo invisible", Enfoques (Universidad Central de Chile), XVI, 23 (2015), 11-29
Para acceder al texto, aplastar la imagen del Emperador Inca Huayna Capac
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Relato oficial XV Congreso Nacional de Filosofía Universidad Nacional del Altiplano (parte II)
Relato oficial
XV Congreso Nacional de Filosofía
Universidad Nacional del Altiplano (parte II)
“Conflictos culturales. Actualidad y perspectivas”
26 – 30 de octubre / 2015
Dr. Víctor Samuel Rivera
Universidad Nacional Federico Villarreal
Miembro de la Sociedad Peruana de Filosofía
La mañana de 27 de octubre fue también un momento destacado para la
juventud en filosofía. De un lado está Josellyn Alata Palacios, alumna de San
Marcos; debe anotarse de Alata que no sólo hizo una de las presentaciones más
documentadas e interesantes en las sesiones simultáneas de filosofía de la
cultura de todo el congreso, sino que fue la piedra en el zapato de varias de
las demás; como el tábano de Sócrates, fue una de las más polémicas y agudas disputadoras,
cuyas preguntas atormentaron a más de uno en los temas más diversos; su postura
crítica frente al racionalismo filosófico y la Revolución Francesa, así como
sus polémicas en defensa d la religión y el pensamiento simbólico dejaron
perplejo a más de uno. De otro lado, tanto por su calidad académica como por la
pertinencia de su argumentación, debe nombrarse a Gabriel Moreno, egresado de
la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, de Lima, quien expuso en una de las
mesas de ética una estupenda ponencia sobre Ernesto Laclau, conocido teórico
argentino de la izquierda radical. Estas sesiones simultáneas fueron sucedidas
por dos notorias plenarias. La primera correspondió a la Dra. Soledad
Escalante, Directora de la Escuela de Filosofía de la Universidad Ruiz de
Montoya; con toda certeza, se trató de una de las conferencias más comentadas
entre el público y una de las más documentadas y serias narraciones filosóficas
del XV Congreso. A una extensa y erudita exposición de la filosofía de la
decolonialidad, siguió una apuesta final por el diálogo, de un diálogo que la
propia Escalante tuvo que reconocer en tensión con el conflicto. La exposición
de la Dra. Escalante fue seguida por la conferencia magistral del Dr. Luis
Salluca, de la Universidad Nacional de San Agustín, de Arequipa, cuyo reflexivo
discurso fue seguido de un merecido homenaje y un largo aplauso.
Aunque fue una constante a lo largo del congreso entero el interés de los
asistentes por la mesa de pensamiento y filosofía andina, la tarde del martes
27 fue testigo de un inusitado éxito de la pedagogía. El profesor José Miguel
Gutiérrez Carpio, de la Universidad de San Agustín de Arequipa, generó un
extenso debate sobre el rol normativo de la enseñanza de las humanidades, que
se extendió en el tiempo tanto como el debate de una sesión plenaria, si no es
que más. La mesa de Filosofía, ateísmo y religión no fue precisamente la más
concurrida del XV Congreso, pero causó bastante expectativa esa misma tarde el
encuentro, por lo demás digno de todo interés, de un místico y un escéptico
racionalista que, al parecer, tenían mucho que decirse uno al otro. Expuso
primero el Padre Hermógenes Coral, de la Universidad Privada San Pedro, en
Huaraz. El Padre Hermógenes, entusiasta de la experiencia divina y las ventajas
de la religión tanto para la vida social como para la integración del hombre
con su entorno, se encontró con el más temido anticlerical de la comunidad
filosófica peruana, Abraham Paz y Miño, quien propuso la invalidez de las pruebas
de que Dios existe. Paz y Miño debió enfrentar una cierta resistencia del
auditorio, en especial de un par de estudiantes de la Universidad de San
Agustín, así como de la Universidad Nacional Federico Villarreal, quienes
abrieron un debate que se extendería incluso hasta la calle y la noche, y el
día siguiente. Discusiones teológicas que alguna vez fueron el centro de la
angustia en los pétreos conventos de los Andes regaron las calles de la
cosmopolita Puno de ladrillo y cemento.
En filosofía andina merece mención especial ese martes 27 la mención de Luis
Enrique Albizuri, quien expuso en su peculiar manera lo que llamó su “malestar
ante la mentalidad racional”. Como se sabe, Albizuri es miembro notorio de la
Sociedad de Filosofía Andina (Sifandina), aunque se presentó como investigador
independiente. La sesión magistral de la tarde correspondió al Dr. Alfonso
Jaguande, del Instituto de Filosofía que funciona en la Universidad Ricardo
Palma, de Lima y que cuenta con la presidencia nominal del Dr. Francisco
Miroquesada Cantuarias, el filósofo vivo más representativo del Perú en la
actualidad. Jaguande, materialista e iconoclasta. Su tono enérgico y dominante recordó
a los asistentes que la verdadera filosofía no es amor a la sabiduría, sino a la
verdad, que Jaguande sostuvo se expresa en las obras de Carlos Marx, Charles
Darwin y el publicista anticlerical peruano del siglo XIX Manuel González Prada.
“Los verdaderos filósofos no aman la sabiduría, sino la verdad y, por eso –decía Jaguande- en los inicios los filósofos no
se llamaban a sí mismos como lo hacemos nosotros, sino “aletheios”, es decir, los que
saben la verdad”. Su discurso, quizá algo polémico históricamente hablando,
y que dejó sorprendida buena parte de la
asistencia por su audacia, sería recogido al día siguiente. Hizo explícito uso
del nombre “aletheio” para referirse al filósofo el plenarista Dr. Marcial Abanto y la misma
historia sería aludida favorablemente, como un logro en la desconstrucción de
la historia de la filosofía, por otros ponentes. Jaguande se despidió del XV
Congreso dejando para la Biblioteca de la Universidad del Altiplano un ejemplar
de El origen de las especies, de
Darwin, así como otro de El Capital,
de Marx, ejemplos de libros de autores aletheios.
Ese martes hubo un inesperado cierre de la jornada en el auditorio que merece
lugar aparte. Antes que filósofos, y porque lo somos precisamente, somos
humanos. Y de humanidad se trata ahora.
Por primera vez en toda la experiencia de XV congresos de filosofía en el
Perú, los organizadores propusieron, como una extensión de las actividades, un
espacio para la amistad. Un buen número de asistentes hicieron un círculo de
unas 50 sillas en el centro del local. Alumnos de diversas universidades,
profesores pero, ante todo, los mismos plenaristas y los organizadores,
hicieron un brindis, y luego un segundo, y un tercero, mientras, de manera
imprevista, tras el tronar de un corcho más, surgió acalorado, el debate. Lo
que por sensatez, o por timidez comprensible, permaneció en el silencio durante
las plenarias, de pronto a todos quedó expuesto. La música del acordeón y la
melodía andina completaron el panorama, mientras de los brindis iniciales con
vino y cerveza se dio paso al pisco aligerado con agua gaseosa. El poder de la
alegría sirvió esta vez a la filosofía. Y en la noche puneña, bajo esa luz
mortecina de las calles estrechas y acogedoras de la ciudad de los Andes, se
veía errantes después de la jornada a los grupos de filósofos prolongar la
tertulia, esta vez con un tazón de sopa caliente.
El
miércoles 28 la sesión matinal se vio sorprendida por un segundo lleno total en
la mesa de gnoselogía, lógica y epistemología, esta vez con agolpada
concurrencia de alumnos y profesores de la Universidad de San Agustín de
Arequipa. Aunque Xavier León Borja de la Universidad Central del Ecuador hizo
honor particular a la sesión simultánea sobre arte, debe recordarse al profesor
Fidel Gutiérrez, de San Marcos, que en la simultánea dedicada a pedagogía dio
una auténtica lección magistral. No debe sorprender a nadie si tuvo una larga
disputa con el tábano del congreso, Josselyn Alata. Por supuesto, como era de
esperarse, la mesa de filosofía andina concitó la mayor atención. Víctor Mazzi,
de la Universidad de La Cantuta, hizo una extensa exposición, que dio lugar a
una polémica que habría de seguirse en la sesión extraordinaria de la noche,
entre la música del Ande y el pisco de la Costa: la segunda tertulia. Mazzi
planteaba “buscar un esquema propio para conocernos a nosotros mismos”. Zenón
Depaz, entre otros, polemizaron agudamente. Esta mañana debe destacarse la
ponencia simultánea de Carmen Zavala, un trabajo de innegable calidad académica
sobre El Político de Platón y que mostró
el talento de una colega a quien se recuerda entrañablemente en la comunidad
filosófica. Carmen Zavala, junto a José Maúrtua, serán recordados en su
esfuerzo por crear espacios populares de filosofía a través de la institución
Búho Rojo, de Lima. Ese esfuerzo lleva unas dos décadas y no hay estudiante o
investigador serio en filosofía en el Perú que no haya visitado el Búho Rojo al
menos alguna vez: El lugar donde los cafés filosofan y los filósofos son los amigos
del pueblo.
sábado, 26 de diciembre de 2015
Relato oficial del XV Congreso Nacional de Filosofía (Parte I)
Relato oficial
XV Congreso
Nacional de Filosofía
Universidad
Nacional del Altiplano (parte I)
“Conflictos
culturales. Actualidad y perspectivas”
26
– 30 de octubre / 2015
Dr.
Víctor Samuel Rivera
Universidad
Nacional Federico Villarreal
Miembro de la Sociedad Peruana de Filosofía

Anotado lo anterior, debe decirse que un congreso convocado para pensar
filosóficamente el conflicto ha resultado ser, por la naturaleza misma de la
gravedad y el interés que el tema convoca en tiempos recientes, y por la
dimensión de presencia y ausencia que la realidad del evento mismo ha
significado, el eje de diálogo que constituyó el XV Congreso Nacional de
Filosofía. De manera particular, este relieve de ausentes y presentes
correspondió a un horizonte común de interés, incluso más allá de lo que los
actores mismos pudieron prever: En este caso, el diálogo sobre el conflicto
convocado se ha situado claramente en el horizonte de lo andino y la necesidad
de su articulación discursiva, con las discrepancias que todo diálogo genuino
supone y donde unos y otros tuvieron acogida, empatía y, debe decirse, amistad.
El Congreso se abrió el lunes con la exposición magistral de Héctor
Escarza, uno de los principales organizadores del evento, representando a la
Universidad Nacional del Altiplano, que marcó a la vez la pauta de una
comunidad filosófica convocada para pensar el conflicto. Escarza expuso la
naturaleza de los conflictos culturales como problema filosófico y su plena
vigencia a través de la historia reciente, así como su relevancia en el
contexto local, en Puno, el mundo andino y el Perú. En este último sentido,
subrayó dos tópicos que iban a atravesar el conjunto del Congreso: el problema
del hombre del Ande que demanda reconocimiento desde su exclusión y
silenciamiento en el mundo político y social liberal, así como la dinámica de
la búsqueda de identidad y el origen de la conflictividad que afecta a los
marginados del mundo universal liberal. Debe subrayarse la sugerencia de
Escarza de que la problemática del conflicto, y más aún en el mundo andino,
implica la reivindicación de formas de acercamiento a la realidad alternativas
al racionalismo occidental, en particular el rescate del mito como fuente de
horizontes de sentido. Escarza sugirió una ruta donde la racionalidad y el mito
demandan reconciliación en lugar de ruptura, como ha sido la tradición
predominante de la interpretación social de la filosofía, sobre todo desde el
siglo XVIII y la filosofía de las luces. Es parte de lo que podemos llamar aquí
una tendencia a la rehabilitación de la oscuridad y el misterio, propia de la
filosofía peruana en sus diversas expresiones. Su exposición fue seguida por la
conferencia de la Dra. Alisa Delgado Tornés, de la Universidad de Oriente,
Cuba, una genuina apelación a la autenticidad en el mundo histórico y el
ejemplo que en ello aporta la heroica historia de su patria; la Dra. Delgado
extendió su postura a la exigencia de integrar en la temática de los conflictos
culturales una reflexión sobre la diversidad en América Latina y su potencial
en la lucha histórica de nuestros pueblos por alcanzar la libertad. Ambas
conferencias magistrales dieron lugar a una extensa discusión que se prolongó
mucho más allá de lo previsto, mostrando tanto la riqueza de las perspectivas
como la libertad de los participantes.
Luego de las primeras sesiones plenarias del día lunes siguió una sentida
ceremonia de inauguración, en la que destacaron tanto las palabras del Rector
de la Universidad del Altiplano como las palabras de acogida del Magister Lucio
Vizcarra. La jornada cerró con un cálido brindis, seguido de una secuencia de
danzas aymaras y quechuas cuya expresividad y alegría inspiró a los asistentes
a continuar, a través de la cena en común, la práctica del encuentro y el
diálogo como forma de vida en la que el filósofo se reconoce.
El martes 27 de octubre se dio el inicio de las sesiones simultáneas, que
fueron 11 con tres panelistas en dos turnos cada día, entre ese día martes y el
jueves 29; esto supone una necesaria selección de lo más significativo allí donde
sería deseable recordar a todos y cada uno de los expositores pues, en
filosofía, nadie sobra ni estorba. La mañana del 27 de octubre se disputaron la
popularidad dos de las once mesas de debate; la mesa de pensamiento y filosofía
andina, largamente siempre muy concurrida, si
no la más concurrida del evento, compartió esta fecha el afecto del
público con la dedicada a gnoseología, lógica y epistemología. Todos sabemos
cuánto de antagonismo hay en esta curiosa disputa de popularidad, pues ambas
mesas representan formas de presentar y significar la filosofía altamente
diversas. Los responsables del éxito de la epistemología fueron primero Carlos
Urrutia, de la Universidad de San Marcos, y luego Carlos Rojas Medina, de la
Universidad Alas Peruanas. A las 10: 30 de la mañana el aula uno estaba tan abarrotada
de público que mucha gente siguió los debates parada, en el piso o en el
pasillo, hasta llegar a la zona externa al pabellón. En filosofía andina
destacó la polémica suscitada por la ponencia de David Lupaca, de la
Universidad Nacional del Altiplano quien, bajo la premisa de que “no hay
filosofía sin metas” exigió llevar la reflexión sobre el pensamiento andino a
la práctica. Participaron en el animado debate Héctor Escarza, Luis Enrique
Alvizuri y Zenón Depaz, entre otros. Carlos Mora, conocido profesor de la
Universidad de San Marcos hizo la propuesta esa mañana, en una de las mesas de
filosofía de la cultura, de fundar un Estado plural como medio de rescatar la
diversidad cultural de nuestros pueblos. Hizo uso abundante a este respecto de
las reflexiones del filósofo mexicano Luis Villoro. Era el inicio de una
participación intensa que habría de extenderse hasta el final del congreso y
que es necesario reconocer.
martes, 22 de diciembre de 2015
Nueva publicación: Charlie Hebdo. El evento del fil del nihilismo cumplido

Charlie Hebdo. El evento del fin del nihilismo cumplido. Estudios Filosóficos, LXIV, 187 (2015), 331-354
Se trata de la versión extensa y detallada del tema de la conferencia plenaria dictada en el XV Congreso Nacional de Filosofía, centrado en los conflictos culturales.
Para tener acceso a la versión en formato pdf, aplastar la imagen del Emperador Santo Germánico en la parte izquierda.
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lunes, 7 de diciembre de 2015
I Congreso Regional de Filosofía/ Ancash
I Congreso Regional de Filosofía / Ancash
Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo
Allí disertaré el viernes 11 de diciembre de 2015
"El temor en la noche/ ¿Qué hacer con la Ilustración?", texto ya anunciado al que se puede tener acceso desde aquí aplastando la imagen del afiche oficial.
martes, 1 de diciembre de 2015
El temor de la noche. ¿Qué hacer con la Ilustración?
El temor de la noche. ¿Qué hacer con la Ilustración?
Para acceder al texto, presionar la imagen del Emperador que aparece a la izquierda (El Emperador fundador Manco Cápac)
miércoles, 18 de noviembre de 2015
El mal humano inútil. Reflexiones sobre la violencia y la guerra (sobre la guerra de Siria)

El día 18 de noviembre he dictado la conferencia El mal humano inútil. Reflexiones sobre la violencia y la guerra en el Auditorio de la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Para tener acceso a la conferencia, debe aplastarse con el mouse la imagen del soberano Inca a la izquierda. Se halla allí el texto de la conferencia tal y como fue leída. He comprobado algunas erratas, que prometo eliminar en caso de haber alguna vez versión impresa.
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viernes, 6 de noviembre de 2015
José Lora Cam, recuerdos / El pensamiento andino es y debe ser hermenéutica
José Lora Cam, recuerdos
El pensamiento andino es y debe ser
hermenéutica
Víctor Samuel Rivera
Miembro de la Sociedad Peruana de Filosofía

Lora Cam es, hasta hoy, una gran personalidad cultural de Arequipa; ésa es
la razón de su participación en el XV Congreso en calidad de conferencista
magistral, aun cuando en la actualidad, superando los 70 años, no ejerce la
docencia universitaria. Entiendo que en las décadas de 1990, pero más aún en la
anterior, colmaba los auditorios del sur del Perú, especialmente de la
Universidad de San Agustín de Arequipa, que es su institución de procedencia,
con impactantes arengas materialistas y marxistas, en una época en que el Perú
venía signado por el terrorismo, inspirado en esas ideas materialistas y
marxistas, precisamente. Los cambios ocurridos desde entonces en el mundo
histórico han ido junto con un gran viraje en los discursos recurrentes de la
izquierda; Lora Cam deplora esos cambios y, a través de su aceptación y su
acogida por el auditorio, queda claro que quienes hacen o pretenden hacer
filosofía andina, al menos quienes la hacen en los Andes y no en la Costa,
aceptan con mayor entusiasmo las arengas materialistas, aunque sean ya discurso
antiguo para la comunidad filosófica en general. ¿Por qué esto es así? En gran
medida lo es en contraste con la evolución del discurso recurrente de la
izquierda en los últimos 30 años. Se permita aquí un excurso.

El desarrollo del discurso recurrente de la izquierda europea y
anglosajona, sin duda, no ha calado en los Andes. Lora Cam dio una conferencia en
Puno, ese jueves 29 de octubre, donde quedaba claro que la agenda
individualista de la izquierda filosófica actual es inaceptable para él, pero
también para el auditorio, ya que lo aplaudió: los animales no son hombres, hay
placeres sexuales éticamente inaceptables o patológicos y todo compromiso con
el liberalismo metafísico y el capitalismo es una renuncia a la emancipación
humana. Aunque ninguna de estas posiciones fue defendida filosóficamente,
interesa al hermeneuta que esa falta de argumentación no quitó para nada el
favor de los asistentes. Eso tiene más significado filosófico que la
argumentación misma de Lora Cam, que se puede por ello omitir. Se trata de un
hecho que la historia del largo plazo juzgará tal vez como parte de la
identidad y la fuerza de lo andino, justamente como un pensamiento y una manera
de ver la vida extraña, en el sentido de genuinamente diversa, de aquello que
el “liberalismo de izquierda” del Occidente considera la agenda y destino de
las regiones donde es vigente.

Lora Cam, acto seguido, acusó a la hermenéutica –y creo que injustamente-
de ser cómplice de la evolución del liberalismo de izquierda en sus agendas
“frívolas” de animalismo y el fomento del individualismo sexual (dicho todo en
términos algo más exactos y enfáticos, pero que la sensatez me siguiere no
colocar aquí de manera literal). A esto último, relativo a la hermenéutica,
volveré al final. Nada puede ser más equivocado ni más injusto que atribuir a
la hermenéutica las agendas del activismo de los liberales de izquierda o sus
doctrinas, pues si hay una filosofía incompatible con el liberalismo metafísico
y sus extrañas agendas sociales, ésa es la hermenéutica. Gianni Vattimo,
mencionado con especial interés en esta conversación por Lora Cam puede, en efecto,
compartir algo del activismo liberal de izquierda, pues se halla comprometido
con el movimiento y la ideología gay, pero creer que este filósofo
particularmente es, como pensador y no como otra cosa, un liberal de izquierda,
implica dos cosas que hablan mal del objetor: o uno no ha leído sus libros, que
son lo que cuenta en filosofía, o uno no los ha comprendido, que es lo que
cuenta de la lectura.
Como ya he anotado, Lora Cam suele ser algo excesivo en su forma de
expresarse. Y se debe observar su especial inclinación por descalificar a las
personas por razones que no son filosóficas, sino anatómicas, estéticas,
étnicas o sexuales. Lo hace con un gran humor, pero que una cierta prudencia me
obliga a depurar en mi recuerdo, aún fresco, cuya argumentación ad hominem los
filósofos, en general, no consideramos ni muy amable ni muy convincente. Es
bueno abandonar esa manera de hablar a los bloggers,
pues son éstos los únicos -que yo recuerde- que son capaces de pretender que razonan con insultos
sexuales y descalificaciones contra la persona sin que recaiga sobre ellos la
sanción que la ley tiene prevista contra la difamación y las expresiones contra
el honor, de las que yo mismo he sido a veces víctima. Cualquier demente puede
argumentar de esa manera. Conozco uno que se ha querido suicidar varias veces
en los últimos años por su espantosa obesidad y que, al momento de argumentar ad hominem en Facebook contra este pobre filósofo que nada le hace, parece dar lo
mejor de sí mismo, ignorando que quizá su mayor logro en la vida es cobrar
miles de dólares de una universidad millonaria sin trabajar. Otro de esos
difamadores, que pasa por filósofo como el papel usado por los conductos de
agua, y lo tengo en la mente porque me insultó reiteradamente en la cuenta de Facebook de un conocido lobbista
corrupto “de izquierda” hace apenas un semestre, iba a asistir al Congreso.
Quise ver su barba pelirroja al hablar de esa filosofía medieval de la que no
sabe nada en el salón vacío donde yo y un par de gentes lo esperábamos, pero
tuve la fortuna de que la fatalidad me privara de la descarga de su dudosa
inteligencia. En todo caso, queda claro que toda cita textual de Lora Cam aquí ha
sido desprovista de los epítetos personales reales, pues estas memorias, antes
que tratar de describir la realidad, desean rescatar un razonamiento central del
arequipeño marxista que es perfectamente correcto y que sólo él fue capaz de
soltar en el XV Congreso.

La filosofía del multiculturalismo, lo intercultural, etc. ha sido pensada
en función de realidades sociales donde hay agrupamientos humanos cuyo
encuentro va de la mano con un alto nivel de conflictividad; en esas realidades
el lugar hermenéutico de encuentro es preferentemente una sociedad capitalista
organizada metafísicamente, bajo valores e instituciones políticas liberales
que se hallan fuera de cuestión y a la que se supone los agrupamientos humanos
en conflicto desean pertenecer. Sin duda eso ocurre en el Canadá, donde Charles
Taylor esbozó en la década de 1980 El
multiculturalismo y la política del reconocimiento y por supuesto, ocurre
en la Europa de la inmigración descontrolada que existe hoy. Eso no es lo que
sucede en el mundo andino. Y tampoco lo que ocurre con las realidades
histórico-sociales alternas del mundo contemporáneo, allí donde no hay gay marriage, donde por lo regular el
poder no se separa de la religión ni se halla en conflicto con ella y donde,
por lo demás, no hay tampoco crisis económica, ni inmigración masiva ni
instituciones metafísicas liberales (y donde, por alguna razón será, estos
discursos filosóficos sobre el multiculturalismo, etc. no tienen mayor
interés). La filosofía de la que aquí se trata no ha sido pensada, como se hace
aquí y se hizo en el XV Congreso, para afrontar el reto de sociedades que
aspiran a situar sus creencias e instituciones políticas básicas fuera del esquema liberal que rige el
mundo occidental actual; un horizonte economicista, cientificista y
racionalista, y por eso también nihilista, donde no tiene sentido tomarse en
serio las diferencias de los agrupamientos humanos exigidos de convivencia.

Volvamos a Lora Cam. La tarde-noche que reconocí a Lora Cam y me acerqué a
entrevistarlo, el jueves 29 de octubre de 2015, en el hotel, le hice una
entrevista de unos 25 minutos, dedicada principalmente al problema filosófico
que plantea la idea de un pensamiento andino y su relación con el marxismo. Alcancé
a decirle de mi parte que el marxismo era tan apropiado para un discurso sobre
agrupamientos humanos en conflicto como lo es el liberalismo en la filosofía
del multiculturalismo, etc. Lora Cam juzgó a partir de sus presupuestos que
ninguna posición de izquierda era compatible con la idea de un pensamiento, y
menos de una “filosofía andina”. “¿Filosofía andina? ¿Qué es eso?”, me dijo
Lora Cam. “Hablar así no tiene sentido”. En esto creo que se halla equivocado
y, ya que su elocuencia y su seguridad no me dieron entonces oportunidad de
argumentar nada más ante él, reservo un lugar más adelante para completar esa
charla con mi punto de vista. Expresamente deseo aclarar que no lo haré para
defender un pensamiento de izquierda, pues creo que el pensamiento o la
filosofía andina no tienen por qué ser “de izquierda”, y que plantearse esos
tópicos como si implicaran un compromiso de esa manera involucra lo andino con
las agendas de la izquierda individualista liberal, sus instituciones y valores
nihilistas, que, como ya se ha visto no parecen ser del gusto de loa andinos
mismos. Lo haré en cambio para rescatar la pertinencia filosófica y el interés
social e histórico que las posturas en favor de lo andino tuvieron en el XV Congreso.
Vattimo recientemente ha intentado reivindicar el uso de “comunista” para hacer
referencia a una postura de izquierda que se halle fuera de los lineamientos
del “liberalismo de izquierda”, con lo que quiso significar que su posición
filosóficamente hablando es confrontacional con el capitalismo y, de manera
derivada ya, de sus agendas nihilistas. Una manera andina de hacer filosofía podría
quizá ser denominada comunista, pero de ninguna manera marxista.

¿No son los procesos electorales los que hacen a los países andinos de
izquierda gobiernos inestables y geopolíticamente vulnerables? Mientras escribo
esto, resaltan los casos de Venezuela, el factor determinante de la revolución
antiliberal en América Latina ,y de la Argentina, uno de sus sustentos más
significativos y tierra de origen del Papa que, aliado de la revolución, puede
verse pronto en conflicto con el proceso de su propio país. Todos sin excepción
se adhieren a una manera de concebir la política para la cual la herencia ética
y política de la Ilustración es determinante, algo que Vattimo y Santiago
Zabala han denominado “democracia metafísica”, pero contra la cual no es mucho
lo que han podido argumentar, en gran medida porque no han sido capaces de
imaginar un régimen político que fuera políticamente incorrecto y que fuera
viable en el largo plazo. Esto genera una distancia, hasta ahora insalvable,
entre la realidad social e histórica de las transformaciones revolucionarias
realmente existentes, no sólo en América Latina, y discursos como los de los
mentados u otros.

La revolución no le consulta a los filósofos para ser o, como diría Joseph
de Maistre, “la revolución camina por sí sola”. Al menos no le consulta a los
filósofos que dan prioridad a los procesos electorales sobre el pensamiento de
la realidad y terquean, como es fácil comprobar, con la Ilustración, la
revolución sexual anglosajona -que acabará con la extinción de la raza europea-,
el secularismo o el racionalismo cientificista. Los filósofos harían bien en
preguntar a la revolución cómo es que ella va, por qué no es cientificista, ni
economicista, ni racionalista, por qué la revolución va a misa y, para decir
algo contrastante con Lora Cam, por qué no es marxista, siendo como Marx lo ha
sido, y Lora Cam indudablemente lo es también, un hombre muy inteligente. Pero
la inteligencia humana y la revolución parecen ir por caminos diversos y toda
inteligencia humana que desee ser realmente revolucionaria debía preguntarle
cómo va a la revolución misma en lugar de hacerlo a los filósofos del
multiculturalismo, el liberalismo de izquierda o a Carlos Marx. Esto es posible
filosóficamente, y es la hermenéutica, que no el marxismo, quien tiene las
herramientas para hacerlo, para que la entrevista a Lora Cam se transforme en
una entrevista al Ser.

Badiou o Vattimo, si son comunistas en algún sentido, calzarían como
comunistas utópicos, esto es, unos comunistas llenos de esperanza social en un
futuro mejor para los desfavorecidos, pero con la triste situación –que Marx no
conoció- de no contar con ninguna teoría económica o metafísica detrás que justifique
ese entusiasmo. Laclau y su esposa, Chantall Mouffe, son unos socialistas schmittianos,
que deben más a Heidegger que a Marx a
la hora de hacer filosofía política. Como se ha visto, los desfavorecidos
mismos, en aquellos procesos históricos que están en sus manos en la actualidad,
sea en América, sea en África o Asia, debe decirse, tienen más que enseñar a un
filósofo marxista que tuviera hoy la pretensión de hacer de su “vanguardia”;
hacen mal los países que se dejan asesorar por filósofos liberales, que los
atan a realidades que no corresponden con los cambios históricos realmente
existentes, sus agentes y sus aliados políticos, sino que los hunden en el
nihilismo en el que ha desembocado el liberalismo de izquierda. En este
universo humano es manifiesto que el comunismo es “un fantasma que recorre el
mundo”, pero lo hace, justamente, en su calidad de espectro; es una imagen del pasado resignificada en un
contexto diferente. Demás está decir que Lora Cam sí se presenta a sí mismo como
un comunista de la usanza antigua, es decir, como un marxista. De la entrevista
que le hice no se deduce que crea en algún tipo de metafísica de la historia, y
tal vez haya leído a Sir Karl Popper o a Karl Löwitt y, en cualquier caso, citó
al primero de ellos como un gran filósofo, aunque es el mismo que escribió Miseria del historicismo para refutar las
metafísicas de la historia de las cuales la marxista es una especie. Lora es
cientificista, racionalista y economicista; estos son rasgos que un marxista
comparte –curiosamente- con un liberal, sea de izquierda, sea de derecha. No
sorprende nada que le resulte inaceptable cualquier posición relativa al
pensamiento humano que carezca de estas características.
Como ya he anticipado, la breve entrevista entre Lora y yo trató el tópico
central del XV Congreso Nacional de Filosofía, que era la cuestión de los
conflictos culturales. Lora se presentó primero ante mí como un filósofo
marxista. Luego de haberle yo preguntado por el contenido de su ponencia
plenaria, esto es, de su conferencia magistral para el evento, que se esperaba para
esa misma tarde-noche del 29 de octubre, ésta fue la respuesta: “vengo –me
dijo- a poner en su lugar a todos estos filósofos andinos”; “ahora han venido
con esta nueva moda de lo indígena, del pensamiento de los pueblos originarios,
a hablar de pensamiento andino, de filosofía andina…”, “de cosas que no
existen”; “hablan éstos de la pachamama, de la tierra y de los apus pero –enfatizó
Lora- esas cosas no existen sino en la imaginación primitiva; son producto del
pensamiento mítico, todo es pura superstición”. “La verdad es aquí que todo, o
es ciencia, o no es nada” –esperó con fuerza Lora-. “Lo que no es ciencia, ¿qué
cosa puede ser?... No es sino folklore, puro folklore, una cosa de
antropólogos”. Y agregó al instante: “y, además, no está probado que la
antropología sea tampoco ella misma una ciencia; es más, a pesar de los
esfuerzos de los franceses, ni siquiera es una ciencia”; “todo no es más que puro
mito, pura superstición”. “Y todos sabemos que los griegos crearon la filosofía
cuando separaron el mito del logos, cuando descubrieron la razón, o sea la
ciencia”; “no vamos a retroceder ahora, a renunciar al progreso, para volver al
pensamiento ancestral, para salir de la civilización y volver, ¿a dónde?”.
En todo esto, que reproduzco casi literalmente –alusiones personales y chistes
sexuales censurados- queda clara la autenticidad moral del pensamiento de Lora
en tanto marxista, su consecuencia conceptual, su integridad como pensador que
ha leído a Carlos Marx y su adhesión consecuente –se me permita insistir- al
economicismo, al racionalismo y al cientificismo. Y, en efecto, la adhesión a
estas posiciones excluye, suprime, elimina toda capacidad de diálogo paritario
con lo que Lora denominó en la entrevista “folklorismo andino” y que, de manera
más técnica, podríamos denominar más bien culturalismo que, debo decir, ha sido
la posición predominante en el XV Congreso, que la mayoría de los asistentes
cubrieron de ropaje marxista sin percibir nada de lo que Lora dijo tan acertada
como enfáticamente. Como una observación de pasada, declaro que Lora hizo uso
de una extraordinaria capacidad de referir adecuadamente autores de teoría
social, psicología, antropología y filosofía de la ciencia para sustentar y dar
cuerpo a su argumentación, que sin embargo resultó –sin duda involuntariamente-
tan breve. Pero fuera de Gianni Vattimo, Lora Cam no mencionó a ningún autor
que recuerde mi mente posterior a 1990.
Lora agregó luego un paréntesis digno de observación y que va a ayudarme a
llegar al punto final de esta memoria. Dijo Lora Cam, ya con el chofer
esperándolo en la puerta del Pacha Hostel: “¿Y de dónde sale esto de volver al
mito, de renunciar a la razón?”. La respuesta es de lo más interesante para
quien esto firma. “Estos Feyerabend, los Lakatos introdujeron el caos en la
teoría de la ciencia, ya desde Popper, y después apareció la hermenéutica. Y
viene luego esto de la posmodernidad, ¿qué es la posmodernidad?, imagínate, los
filósofos pos-modernos, que dicen que la ciencia no conoce la verdad o que la
verdad no existe, y que la ciencia es cosa superada, y se aparece este Gianni
Vattimo a decir que ya se acabó la epistemología y a cuestionar la modernidad,
que la ciencia debe ser superada”.

La primera consecuencia de lo arriba expuesto es que todo marxista o
posmarxista que es economicista… etc., practica una especie de magia conceptual
cuando quiere llevar a cabo empresas tales como la filosofización del patrimonio
cultural andino. Para que esto sea posible, por decirlo en lenguaje kuhniano,
se requiere de un paradigma diferente, que no sea economicista, cientificista,
etc. Por la misma razón el pensamiento y las agendas del liberalismo de
izquierda, que presuponen de igual modo una suerte de consenso en que todo lo
que importa es económico, que el único criterio de examinar y comprender la
realidad es la razón, y que degrada, posterga o minimiza lo ancestral,
originario, tradicional, mítico o religioso en nombre de un saber más cierto o
científico nada tiene que aportar en una articulación conceptual de raíces o
intereses andinos. Lora, pues, tiene toda la razón en eso.

Es una circunstancia afortunada que esta realidad normativa y punitiva no
agote nunca del todo el quehacer filosófico y que siempre sea posible,
institucionalmente hablando, que haya filósofos anómalos que sean capaces,
tengan el interés, o simplemente se dejen llevar por motivaciones para las que
eventualmente ellos mismos no se hallan preparados para procesar. En este
ámbito del pensar, hermenéutica y pensamiento andino, hermenéutica y saber de
los pueblos originarios, hermenéutica y conflicto entre la cultura local y su
verdadero otro, que es el liberalismo, se hallan juntos. La hermenéutica, un
pensar histórico, que parte de la finitud humana, ha sido pensada para hacer un
lugar para aquello que la Ilustración europea había rechazado. Y es desde ese lugar, lleno, en efecto, de ritos, misterio y religión, que la revolución tiene lugar.
Caetera desiderantur…
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